¿Qué es elaborar conservas?

Elaborar conservas en tarros es un método tradicional y, al mismo tiempo, sostenible para conservar alimentos como frutas, verduras, sopas o salsas. Para ello, se introducen ingredientes frescos en tarros de cristal y se cierran herméticamente mediante calentamiento. De este modo, se conservan en gran medida el sabor, las vitaminas y los nutrientes, sin ningún tipo de aditivos artificiales. Tanto si quieres conservar en verano el excedente de la cosecha del huerto como si simplemente deseas hacer provisiones para el invierno, elaborar conservas es la solución ideal para poder disfrutar de los productos de temporada durante todo el año. 

 

Paso 01 Preparar

Antes de empezar a elaborar conservas, debes revisar y preparar cuidadosamente los tarros. Comprueba si presentan grietas o astillas, ya que podrían reventar o perder estanqueidad al calentarlos. Limpia todos los tarros a fondo con agua caliente —o, si es necesario, hirviendo— y un poco de detergente. Los anillos de goma también deben estar en perfecto estado: estíralos ligeramente para detectar posibles grietas y, a continuación, hiérvelos durante unos cinco minutos en agua hirviendo con un chorrito de vinagre.

Paso 02 Llenado

Al llenarlos, los tarros deben colocarse sobre un paño húmedo y caliente para que no se agrieten.  

Presta atención al nivel de llenado adecuado: la mermelada o los ingredientes para conservas de textura pastosa, por ejemplo, se llenan hasta aproximadamente un centímetro por debajo del borde, mientras que los ingredientes para conservas que se hinchan, como la masa de embutido, se llenan hasta cuatro centímetros por debajo. Es mejor añadir el azúcar o los edulcorantes en forma de solución azucarada, no en seco.  

Paso 03 Cerrar

Una tapa hermética es fundamental para garantizar la conservación de tus ingredientes para conservas durante mucho tiempo. Coloca el anillo de goma sobre la tapa, ponlo sobre el tarro y fíjalo todo con pinzas para conservas. Asegúrate de que el borde del tarro esté limpio para que quede completamente hermético. Así evitarás que entre aire o brotes en el tarro.

Paso 04 Calentar

Al elaborar conservas, el calor se encarga de eliminar los gérmenes y de sellar el tarro al vacío. Ya sea en una olla para conservas, una cacerola, un cocedor al vapor o una olla rápida, respeta la temperatura recomendada y el tiempo de conservación indicado. Importante: el tiempo de conservación siempre comienza una vez que se ha alcanzado la temperatura adecuada, para que la fruta, la verdura u otros alimentos se conserven de forma segura.

Paso 05 Dejar enfriar

Una vez finalizado el proceso de elaboración de conservas, es fundamental que el enfriamiento se realice lentamente. Saca con cuidado los tarros de la olla o del cocedor al vapor y déjalos enfriar a temperatura ambiente sobre un paño doblado. Evita las corrientes de aire, las superficies frías o el agua helada, ya que el tarro podría agrietarse. Una vez enfriados (tras unas 24 horas), retira las pinzas para conservas y comprueba que la tapa quede bien cerrada. Si se ha creado el vacío, los alimentos estarán bien sellados y listos para su conservación.

Historia

Hace más de 100 años, la comida tenía una importancia muy diferente a la de hoy en día. En aquella época, lo principal era mantener a la familia saciada el mayor tiempo posible. Al fin y al cabo, a menudo no se sabía cuándo volvería a haber suficiente para todos. Además, los alimentos frescos no estaban disponibles de forma constante ni en una gran variedad, como estamos acostumbrados hoy en día. Para garantizar las reservas y evitar que nada se echara a perder, se desarrollaron diversos métodos de conservación, uno de los cuales era elaborar conservas.

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Otros métodos

Elaborar conservas con la máquina para conservas 

La conservación en olla para conservas es el método clásico para conservar los alimentos por más tiempo. Coloca los tarros llenos y cerrados sobre la rejilla extraíble de la olla para conservas. No pasa nada si los tarros se tocan entre sí o se apilan unos encima de otros, siempre y cuando no queden encajados. A continuación, llena la olla con agua hasta que el tarro más de arriba quede sumergido aproximadamente tres cuartas partes en el agua. Asegúrate de que el contenido del tarro y el agua tengan más o menos la misma temperatura para evitar grietas por tensión. Si utilizas un termómetro, comprueba antes su precisión en agua hirviendo. El tiempo de conservación no comienza hasta que se alcance la temperatura deseada; sigue las indicaciones de la receta correspondiente. Una vez transcurrido el tiempo de conservación, saca los tarros con cuidado de la olla. Déjalos enfriar a temperatura ambiente, pero no en el baño maría caliente. Debes evitar las corrientes de aire o las superficies frías, ya que, de lo contrario, el tarro podría romperse.

Elaborar conservas en el cocedor al vapor

Elaborar conservas en un cocedor al vapor es un método moderno y especialmente respetuoso para conservar frutas, verduras o platos preparados. Coloca los frascos para conservas llenos y cerrados sobre la rejilla extraíble, sin que se toquen entre sí ni con las paredes laterales. Llena el depósito de agua; el aparato lo calienta y genera vapor, que envuelve los tarros de manera uniforme. En la cámara de cocción debe mantenerse una temperatura de 100 °C. En cuanto se alcance la temperatura, comienza el tiempo de conservación: La fruta y las verduras en escabeche agridulce necesitan aproximadamente 1 hora, mientras que las verduras escaldadas, unas 2,5 horas. Una vez elaborado el proceso para elaborar conservas, abre con cuidado el cocedor al vapor, saca los tarros y déjalos enfriar lentamente sobre un paño doblado. Al elaborar conservas en el cocedor al vapor, el sabor, el color y las vitaminas se conservan especialmente bien. Una alternativa limpia y que ahorra energía a la olla para conservas clásica.

Elaborar conservas en la olla rápida

La olla rápida es ideal para elaborar conservas cuando hay que hacerlo rápido. Coloca los frascos para conservas llenos y cerrados directamente sobre el fondo de la olla. Un colador o un paño de cocina debajo de los frascos los protege además del contacto directo con el metal caliente. A continuación, vierte unos 500 ml de agua en la olla rápida, ciérrala según las instrucciones y calienta la olla en la cocina. En cuanto la válvula alcance el nivel de presión deseado (anillo), comienza el tiempo de conservación. Este varía en función del alimento, por lo que lo mejor es seguir las indicaciones de la receta. Elaborar conservas en una olla rápida ahorra tiempo y energía, ya que la alta presión permite obtener un resultado seguro y de larga conservación incluso con un tiempo de cocción más corto.

Preguntas frecuentes

Elaborar conservas en tarros es un método tradicional y sostenible para conservar alimentos como frutas, verduras, sopas o salsas. Para ello, se introducen ingredientes frescos en tarros de cristal y se cierran herméticamente mediante calentamiento, de modo que se conservan en gran medida el sabor, las vitaminas y los nutrientes, sin ningún tipo de aditivos artificiales. Ya se trate del excedente de la cosecha del huerto o de provisiones para el invierno, elaborar conservas permite disfrutar de los productos de temporada durante todo el año y conservarlos durante mucho tiempo de forma natural.

Encontrarás todas las preguntas frecuentes y sus respuestas aquí.

Tarros para elaborar conservas: ¿cuáles son los mejores?

Los tarros clásicos de WECK

Los tarros WECK son los tarros tradicionales para elaborar conservas y se caracterizan por su tapa de vidrio, su anillo de goma y sus pinzas para conservas. Al calentarlos, se crea un vacío en el interior del tarro que sella la tapa de forma segura, sin necesidad de ningún mecanismo de rosca. Los tarros WECK están disponibles en muchos tamaños y formas, ideales para fruta, verdura, platos de carne o pasteles en tarro. Son duraderos, reutilizables y no contienen sustancias nocivas, por lo que se consideran una opción especialmente sostenible para elaborar conservas.

Tarros con tapa de rosca

A la hora de elaborar conservas en frascos de cristal con tapa de rosca, es importante utilizar frascos resistentes al calor con tapas en buen estado. Las tapas de rosca con junta de goma crean un vacío al enfriarse, lo que hace que el frasco permanezca bien cerrado. Este método es especialmente adecuado para confitura, jalea, salsas y chutneys. Es importante descartar las tapas dañadas, con óxido o deformadas, ya que, de lo contrario, no se conseguirá un cierre hermético fiable. Sin embargo, en el caso de las verduras y del tiempo de conservación más largo, muchos prefieren utilizar tarros WECK para garantizar la máxima seguridad.

Confitar en botellas

El confitado en botellas es ideal para conservar zumos, siropes, caldos, salsas o tomate triturado. Solo deben utilizarse botellas limpias y resistentes al calor, con tapas intactas, para que se pueda crear un vacío seguro durante el proceso de elaboración de conservas. Las botellas son especialmente prácticas para las provisiones líquidas, ya que ocupan poco espacio, son fáciles de almacenar y facilitan el vertido posterior. De este modo, se pueden conservar muchos alimentos caseros de forma higiénica, conservando todo su aroma y durante mucho tiempo.