Pannacotta con compota
Esta cremosa panna cotta con compota de frutas es un postre maravillosamente ligero para ocasiones especiales. El delicado toque de vainilla de la panna cotta combina a la perfección con el sabor afrutado, agridulce, de la compota. Servido en un tarro WECK, este postre no solo es un auténtico placer para el paladar, sino también un auténtico deleite para la vista.
Tiempo de preparación
40 Min
Dificultad
Comida
postre
Preparación
Paso 1
Deja que la gelatina se hinche en agua fría siguiendo las instrucciones del envase. Pon a hervir la nata, la leche y el azúcar en una olla y retíralas del fuego.
Paso 2
Escurrir la gelatina remojada y disolverla en la mezcla de nata caliente. Añadir la ralladura de lima y la pulpa de vainilla, remover y dejar enfriar un poco; a continuación, incorporar el yogur removiendo.
Paso 3
Vierte la mezcla en tarros individuales ya preparados, por ejemplo, tarros de conserva WECK de 140 ml de capacidad. Tapa los tarros con la tapa de vidrio y déjalos en la nevera toda la noche para que cuajen.
Paso 4
Para servir, desmoldar la panna cotta en los platos y añadir por encima un poco de compota de ruibarbo. Decorar con fresas frescas.
Para la receta se necesita:
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x8
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x8
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x16
Ingredientes
Raciones
8Comida
- 5.0 Hoja Gelatina
- 200.0 g Nata
- 200.0 g Leche
- 100.0 g Azúcar
- Ralladura de una lima ecológica
- 0.5 Pulpa de vainilla en rama
- 200.0 g Yogur
- 1.0 Tarro Compota de ruibarbo
- Fresas para decorar