Mermelada de grosellas
Las grosellas frescas se transforman en una confitura afrutada y ácida, ideal para untar en pan, panecillos o como acompañamiento de postres.
Jornada laboral
35 Min
Dificultad
Preparación
Paso 1
Lava las grosellas y escúrrelas bien. Separa las bayas de las ramas con ayuda de un tenedor, ponlas en una olla y déjalas reducir a fuego lento, removiendo de vez en cuando.
Paso 2
A continuación, pásalo por un tamiz y vuelve a echarlo en la olla. Mézclalo con el azúcar y déjalo reposar.
Paso 3
Cocina sin dejar de remover hasta que se pueda realizar la prueba de gelificación y, a continuación, realiza dicha prueba.
Paso 4
Vierte la confitura en los frascos para conservas calientes y ya preparados, y ciérralos con el Anillo para conservas, la Tapa de vidrio y las pinzas de conservas. Elabora las conservas al baño maría a 90 °C durante 15 minutos.
Para la receta se necesita:
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x10
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x10
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x20
Ingredientes
Raciones
10Comida
- 1.0 kg grosellas
- 1.0 kg Azúcar