Jalea de ruibarbo y flores de saúco
El ruibarbo y las flores de saúco son, juntos, una de esas combinaciones que saben a finales de primavera: la fresca acidez del ruibarbo se combina con ese ligero aroma floral de las flores de saúco. Esta jalea queda estupenda en un panecillo o con yogur.
Tiempo de preparación
60 Min
Dificultad
Preparación
Paso 1
Sacude bien las umbelas (ramitos) de flor de saúco y, a continuación, enjuágalas con cuidado bajo agua fría. Déjalas escurrir bien. Corta las flores de los tallos gruesos y ponlas en un cuenco. Vierte por encima la mezcla de vino o el zumo de manzana y el zumo de limón. Déjalas reposar tapadas durante toda la noche.
Paso 2
Al día siguiente, corta las bases de las hojas y la parte inferior de los tallos del ruibarbo, y retira completamente la piel fina. Corta el ruibarbo en dados muy finos. Cuela el vino aromatizado o el zumo de manzana con un tamiz y recoge el líquido.
Paso 3
Mezcla los trocitos de ruibarbo, el líquido y el azúcar en una olla grande y deja reposar un momento. Lleva la masa a ebullición sin dejar de remover y deja hervir a fuego fuerte durante 4 minutos. Realiza la prueba de gelificación. Vierte la confitura recién hecha en los tarros preparados, que también deben estar calientes, y ciérralos inmediatamente con anillos para conservas, tapas de vidrio y pinzas para conservas. Deja enfriar.
Para la receta se necesita:
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x8
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x8
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x16
Ingredientes
Raciones
8Comida
- 15.0 Umbelas de flores de saúco
- 100.0 ml Vino blanco
- 400.0 ml Agua
- Zumo de un limón
- 250.0 g Ruibarbo
- 500.0 g Azúcar para gelificar